Un territorio aún poco explotado
La ciudad, conocida por el vino de Oporto y sus puentes sobre el Duero, sigue siendo un terreno poco explotado en el segmento boutique, un vacío que este nuevo establecimiento pretende llenar apostando por la intimidad frente a la escala.
Una visión firmada por Quiet Studios
Daniela Franceschini, fundadora del estudio lisboeta Quiet Studios, trabajó estrechamente con artesanos y creativos locales para dar carácter a la propiedad. Entre sus colaboradores figuran una ceramista afincada en Oporto y una artista visual portuguesa.
Una escala deliberadamente reducida
Las ocho habitaciones se prolongan en espacios comunes pensados como un lugar de vida: salón, azotea, jardín trasero privado y espacio de convivencia.
Fuente: wallpaper.com