Más de dos décadas para obtener una sola cosecha
Pocos alimentos requieren tanta paciencia como el beluga. El huso huso, el mayor esturión del planeta, necesita entre 20 y 25 años para alcanzar la madurez sexual y producir sus primeras huevas. Cada lata de caviar es así el resultado de un proceso que comenzó hace más de dos décadas, durante las cuales el animal ha sido criado bajo condiciones muy controladas. Esta escasez no es una estrategia comercial, sino una consecuencia directa de la biología del esturión: en 2024 solo dos ejemplares produjeron caviar, y en 2025 no se obtuvo ninguna cosecha debido a las tormentas primaverales.
Criado en las aguas de la Sierra de Loja
El beluga impresiona incluso antes de convertirse en caviar. Se trata del esturión más grande del planeta, capaz de alcanzar hasta ocho metros de longitud y superar los 1.500 kilos. Sus huevas son también las de mayor tamaño entre todos los caviares, con perlas de entre tres y cuatro milímetros. Los esturiones de Riofrío se crían en las aguas de manantial de la Sierra de Loja, un entorno natural que proporciona agua de gran pureza. Esta combinación ha permitido convertir a Riofrío en el primer productor de caviar ecológico certificado del mundo.
Un desafío de conservación tanto como de sabor
La exclusividad del beluga está paradójicamente ligada a su fragilidad: la especie está catalogada como en peligro crítico de extinción, víctima de la sobrepesca y la degradación de su hábitat natural. En 2021, Riofrío alcanzó un hito importante al conseguir reproducir el esturión beluga en cautividad, cerrando por primera vez el ciclo biológico completo de la especie en sus instalaciones, un avance que contribuye directamente a preservar el reservorio genético de este pez emblemático.
Source : Fuera de Serie